La joven de 23 años se encontraba haciendo kayak con un amigo cuando la embarcación en la que se encontraba se volteó. Desde ahí se le perdió el rastro.
A más de dos meses sin tener noticias de su paradero, continúa la intensa búsqueda de Victoria Palma, la joven de 23 años que desapareció en enero pasado en el Lago Villarrica.
"La principal teoría es que debería estar cerca de la península. Los mismos lugareños indican que las corrientes siempre llevan las cosas hacia la playa, a este sector", declaró Jaime Palma, el padre de la estudiante.
MÁS SOBRE DESAPARICIÓN DE VICTORIA PALMA
La búsqueda de la joven estudiante de arquitectura ha estado a cargo de personal de la Armada, Carabineros y la PDI, y ha contado con el apoyo de familiares y privados de la zona.
La familia de la joven ha sido apoyada por grupos de boteros y lugareños de la zona, quienes han apuntado a la zona cercana a la península del lago.
Según señalaron los equipos de rescate, es posible que la joven haya sido arrastrada a ese sector producto de la corriente.
Los esfuerzos de búsqueda de la familia y equipos de rescate se han focalizado en una zona del lago, donde, según creen, habría sido arrastrada la joven. Pese a esto, no han habido nuevos hallazgos.
"Ha sido una incertidumbre. Han sido 53 días de búsqueda", añadió el padre de Victoria.
Victoria fue vista por última vez el pasado 27 de enero, cuando ingresó a hacer kayak en el Lago Villarrica.
Se encontraba en compañía de un joven francés de 19 años, quien posteriormente señaló cómo habrían ocurrido los hechos.
Acorde al relato del joven, ambos kayak en los que se encontraban se voltearon, y uno de ellos se hundió.
En ese contexto, Victoria se sostuvo a la otra embarcación, mientras su amigo nadaba a la orilla a pedir auxilio, fue ahí cuando se le perdió el rastro.
Pese a los amplios operativos de búsqueda con buzos, lanchas y otros equipos, aún no han habido nuevos indicios de su paradero.
"Hago un llamado, como padre, nosotros no nos hemos detenido, no lo vamos a hacer. Solicitamos siempre el apoyo de instituciones y de personas de buen corazón que quieran venir a apoyarnos", agregó Palma.
Jaime, cuando el tiempo se lo permite, navega el lago solo con un kayak facilitado por los lugareños. Siempre zarpa con la esperanza de encontrar una nueva pista de su hija.