Se han presentando más de 1.300 denuncias en cuatro años. Delincuentes usan identidades falsas y atacan con extrema violencia.
En los últimos cuatro años, la Policía de Investigaciones (PDI) ha registrado más de 1.300 denuncias de conductores de aplicaciones de transporte que han sido asaltados por falsos clientes.
En la mayoría de los casos, los delincuentes actúan armados y no dudan en agredir a las víctimas cuando estas intentan resistirse.
Uno de los patrones más comunes en estos delitos es la rapidez con la que se ejecutan. En muchos casos, los asaltos duran menos de un minuto y se caracterizan por su extrema violencia.
Los delincuentes utilizan distintas tácticas para cometer los asaltos. En algunos casos, atacan de inmediato al subir al vehículo. En otros, simulan ser pasajeros legítimos hasta llegar a un punto estratégico, donde cometen el robo.
Las bandas delictuales también han encontrado formas de burlar los filtros de seguridad de las aplicaciones.
Según la PDI, muchos de los perfiles usados para solicitar viajes son creados en el instante, utilizando celulares e identidades robadas. Esto les permite operar en distintas ciudades sin ser fácilmente rastreados.
Ante el aumento de estos delitos, algunos conductores han decidido abandonar la actividad, mientras que otros han optado por restringir sus horarios y zonas de trabajo.
También han surgido agrupaciones de conductores que establecen protocolos de seguridad para reducir el riesgo de ser asaltados.
Las autoridades han advertido sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de verificación de identidad en las aplicaciones de transporte para dificultar la creación de perfiles falsos.
Mientras tanto, los conductores continúan adoptando medidas para protegerse ante una delincuencia cada vez más organizada y violenta.