Cerca de 700 niñas y niños de menos de 3 años enfrentados a situaciones de vulnerabilidad permanecen en residencias de menores, a la espera de ser recibidos por una familia de acogida, un hogar temporal que les pueda dar afecto y protección mientras se resuelve si vuelven a sus casas o si pueden ser adoptados por una familia. La idea es que estos hogares de acogida los reciban sólo por un tiempo, pero en realidad hay casos en que esto se prolonga por años. Hasta hace poco las familias de acogida no eran consideradas como la primera opción para adoptarlos, pero hoy eso ha cambiado.